Nuestro envío más lejano
Pocas veces nuestros equipos han viajado tan lejos. El camino fue largo y difícil: tuvimos muchos problemas y dormimos muy poco. Aun así, la consigna llegó a su destino y se puso en marcha en el aeropuerto.
Plazos ajustados desde el principio
Todo empezó con unos plazos muy ajustados por parte del cliente. Es una situación bastante habitual: el cliente retrasa el pedido hasta el último momento y después llama casi todos los días para preguntar cómo va.
Créanos: por mucho que se pregunte, las máquinas no trabajan más rápido, los proveedores no entregan antes los componentes y los montadores no tienen un segundo par de manos para acabar la consigna antes. Lo hemos comprobado muchas veces.
Por eso insistimos en planificar los pedidos con margen. Un plazo realista permite fabricar, probar y enviar el equipo sin prisas, y reduce el riesgo de que cualquier imprevisto en el camino retrase la puesta en marcha. Puede consultar nuestras condiciones actuales en la página Entrega y pago.
Cinco semanas en las fronteras
En este proyecto el mayor imprevisto llegó en la frontera. Debido a cambios en las normas y condiciones para el paso de mercancías, la consigna automática se quedó retenida durante tres semanas enteras. Todo ese tiempo tuvimos que vivir en el vehículo. Cuando por fin logramos sacarlo de la zona fronteriza y cruzamos la siguiente frontera, el equipo tuvo que pasar otras dos semanas de inspección.
En las fronteras perdimos mucho tiempo, esfuerzo y dinero. Es una lección que aplicamos desde entonces: en los envíos internacionales hay que revisar con antelación los requisitos aduaneros vigentes y prever un margen para posibles retrasos.
Reparación, puesta en marcha y resultado
Finalmente entregamos la consigna automática. Algunas carcasas se habían dañado durante el viaje, así que las reparamos nosotros mismos en el lugar. Después hicimos la puesta en marcha y comprobamos que todo funcionaba correctamente.
La dirección del aeropuerto quedó satisfecha: no esperaba recibir una consigna automática de un nivel tan alto. Hoy fabricamos consignas automáticas para estaciones y aeropuertos con la misma exigencia, y preparamos el embalaje pensando en viajes largos y difíciles.