Con los años, cada vez nos preguntan menos cómo negociar un lugar en la playa, y cada vez recibimos más pedidos. Los ayuntamientos y los propietarios de las playas están hoy más dispuestos a dar el ansiado «sí» a la instalación de taquillas automáticas.
Por supuesto, no ocurre en todas las playas. Pero que la situación haya empezado a cambiar ya es una pequeña victoria. Cuantas más playas cuentan con este servicio, más fácil resulta convencer a las siguientes: los responsables ya han visto cómo funciona en otros lugares y saben que no da problemas.
No hay una receta universal para llegar a acuerdos: lo principal es ir y hablar con las personas y los organismos que toman las decisiones.
Aun así, hay algunas reglas que funcionan casi siempre.
Reúnase con quien decide
Es muy importante conseguir una reunión directamente con el propietario o con la persona que toma la decisión. Los intermediarios pueden transmitir la idea, pero rara vez la defienden con el mismo interés que usted.
Siempre en persona
No intente resolver el tema por teléfono. Insista siempre en una reunión cara a cara. Por teléfono es fácil decir «ya lo veremos»; en persona, con el material delante, la conversación es mucho más concreta.
No vaya con las manos vacías
Y no hablamos de dulces ni de regalos. Lleve material sobre las taquillas automáticas de playa:
- vídeos y fotos de otras playas donde este servicio funciona desde hace años;
- datos técnicos del equipo;
- certificados de seguridad.
Puede encontrar fotos de instalaciones reales en la página de nuestras taquillas inteligentes para playas, y le facilitaremos la documentación técnica que necesite para la reunión.
Muestre cómo quedará
Otro detalle muy importante es la visualización. Haga una foto de la playa en la que quiere trabajar y muestre sobre ella cómo encajarán las taquillas automáticas en el espacio. Al responsable de la playa le resulta mucho más fácil decir que sí cuando ve el resultado final, en lugar de imaginarlo.
Hable también de lo que gana la playa
Explique qué aporta el servicio a la propia playa: menos objetos perdidos, más comodidad para los bañistas y servicios adicionales, como la carga de móviles, que hacen que la gente se quede más tiempo. Si la playa no necesita consignas pero sí puntos de carga, también puede proponer una estación de carga para móviles.
Con esta preparación, el proyecto avanzará mucho más rápido.
