En junio de 2020, MVK MASH estaba trabajando en el desarrollo de un nuevo producto: un sistema electrónico para entregar y recibir llaves, correspondencia y otros objetos sin necesidad de que una persona estuviera presente en el momento de la recogida.
La idea era crear un conjunto de compartimentos con acceso automatizado disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana. El sistema debía permitir que una persona autorizada depositara un objeto y que el destinatario pudiera recogerlo posteriormente utilizando los datos de acceso recibidos.
Una de las principales aplicaciones era la gestión de llaves. Para empresas que necesitan organizar su entrega y devolución de forma controlada, este mismo principio se aplica en un armario automático de llaves.
Dónde puede ser útil un sistema de entrega automatizada
El proyecto se planteó para situaciones en las que entregar personalmente una llave, un documento o un paquete supone depender del horario de otra persona. Automatizar ese punto de intercambio permite separar el momento en que se deposita el objeto del momento en que se recoge.
Apartamentos y hostales de alquiler por días
En alojamientos de corta estancia, el sistema podía utilizarse para entregar y devolver las llaves sin coordinar una reunión presencial. Si un huésped llegaba por la noche, las llaves podían estar preparadas previamente en un compartimento y recogerse mediante el acceso asignado.
El mismo procedimiento podía utilizarse al finalizar la estancia: el huésped devolvía las llaves al compartimento correspondiente y no era necesario organizar una entrega personal en un horario concreto.
Servicios de alquiler de coches
Otro uso previsto era el alquiler de vehículos. Una vez realizados online los trámites necesarios, el cliente podía recoger las llaves en el complejo y devolverlas posteriormente de la misma manera.
El valor de esta solución estaba en desacoplar la entrega física de las llaves del horario de atención del personal. El sistema no sustituía el resto del proceso de alquiler, sino que automatizaba específicamente la entrega y devolución de la llave.
Empresas y sitios de alta seguridad
En empresas donde es necesario controlar quién recibe una llave y cuándo la devuelve, el proyecto contemplaba el registro automatizado de estas operaciones. El sistema debía permitir que el acceso se concediera únicamente a usuarios autorizados.
De este modo, la entrega de llaves dejaba de depender de un intercambio manual y podía quedar asociada al usuario que había recibido la autorización correspondiente.
Edificios residenciales y espacios de trabajo compartidos
El mismo equipo podía utilizarse como punto de entrega de correspondencia o pequeños paquetes. Un administrador o mensajero depositaba el envío y el destinatario podía recogerlo después sin necesidad de coincidir con la persona que había realizado la entrega.
Cuando el objetivo principal es gestionar paquetes, este principio se desarrolla específicamente en las taquillas para paquetes, donde cada envío se asigna a un compartimento para su posterior recogida.
¿Cómo funciona?
El proceso descrito para este proyecto era sencillo. El administrador o el mensajero introducía los datos del destinatario y colocaba las llaves, la correspondencia o el paquete en una casilla.
A continuación, el sistema generaba un código PIN aleatorio y lo enviaba al destinatario. Cuando la persona llegaba al complejo, introducía ese código y se abría la casilla correspondiente para retirar el objeto.
Un mismo principio para diferentes procesos
La utilidad del sistema dependía menos del tipo de objeto que de la necesidad de controlar su entrega. Una llave, un documento o un paquete podían gestionarse mediante la misma lógica básica: identificar al destinatario, asignar una casilla y permitir el acceso únicamente cuando correspondiera.
El proyecto también contemplaba la posibilidad de personalizar el equipo e integrar diferentes programas y aplicaciones. Esto permitía adaptar la lógica del sistema al proceso concreto de cada empresa, en lugar de limitarlo a un único escenario de uso.