AGOSTO DE 2018

Resultados de la temporada

La temporada de 2018 fue especialmente intensa para nuestro equipo. Trabajamos en varios pedidos al mismo tiempo, aparecieron tareas nuevas y tuvimos que resolver situaciones que hasta entonces no se habían presentado en proyectos anteriores. Ese ritmo exigió coordinar fabricación, programación, montaje y puesta en marcha sin perder de vista las particularidades de cada instalación.

Al terminar la temporada, el balance fue claro: se habían completado 10 proyectos en varios países europeos y en Ucrania. Más allá de la cantidad, cada instalación aportó experiencia práctica sobre cómo adaptar el equipo a distintos entornos y tipos de usuarios.

Dónde se instalaron los complejos durante la temporada

Los proyectos se distribuyeron por distintas ubicaciones y categorías:

  • taquillas automáticas para la playa: Ucrania, Chipre, España, Italia, Montenegro y Portugal;
  • taquillas automáticas para supermercados: Ucrania;
  • consigna automática Locker Room para ciudades turísticas: República Checa.

En el caso de las playas, la experiencia acumulada durante la temporada confirmó que las necesidades cambian según el lugar de instalación. Por eso, las taquillas inteligentes para playas se planteaban teniendo en cuenta el entorno exterior, el flujo de visitantes y los servicios que podían resultar útiles en cada ubicación.

Los proyectos para supermercados respondían a otra lógica. Allí la función principal era organizar el almacenamiento temporal de pertenencias dentro de un establecimiento comercial, por lo que las taquillas para supermercados y centros comerciales requerían una configuración distinta a la de los complejos instalados en zonas de playa.

Diez proyectos, pero no diez instalaciones idénticas

Una de las conclusiones de aquella temporada fue que producir el mismo complejo para todos los clientes no tenía sentido. Cada proyecto partía de unas condiciones diferentes: ubicación, forma de uso, servicios previstos y requisitos del cliente.

Por eso, el trabajo no consistía únicamente en repetir una configuración ya fabricada. En cada nuevo pedido se revisaban los elementos que podían necesitar ajustes y se introducían cambios cuando el proyecto lo requería.

Este enfoque era especialmente visible en los sistemas Locker Room para ciudades turísticas. Una consigna automática para lugares públicos y centros turísticos debía responder a un uso distinto al de una taquilla instalada en un supermercado o en una playa.

La experiencia de una temporada servía para mejorar la siguiente

Trabajar en varios mercados durante una misma temporada permitió comparar situaciones diferentes y detectar qué aspectos debían estudiarse con más atención en futuros proyectos. Cada instalación aportaba información útil sobre montaje, configuración y uso del equipo en condiciones reales.

La principal conclusión de 2018 no fue únicamente haber completado 10 proyectos. También fue confirmar que la personalización formaba parte del propio proceso de desarrollo. El objetivo no era fabricar complejos idénticos, sino adaptar cada solución a las necesidades concretas del cliente y del lugar donde iba a utilizarse.