En octubre de 2020, nuestros especialistas desarrollaron Floromats, una solución automática para la venta de flores. El equipo combinaba compartimentos con puertas de cristal y un sistema de refrigeración, de modo que el cliente pudiera ver el producto antes de realizar la compra.
El concepto partía de una necesidad muy concreta: permitir la venta de flores sin depender de la presencia continua de un vendedor. Frente a una máquina expendedora cerrada, las puertas transparentes facilitaban la elección porque el comprador podía observar directamente los ramos disponibles.
Una máquina diseñada específicamente para flores
Floromat se planteó como una máquina expendedora de flores adaptada a las características de este producto. Además del acceso automatizado, el equipo incorporaba refrigeración para mantener unas condiciones adecuadas dentro de los compartimentos.
La compra se realizaba directamente en la máquina utilizando los métodos de pago disponibles en la configuración del equipo. El objetivo era simplificar el proceso: el cliente veía las flores, elegía el producto y completaba la compra desde el propio punto de venta.
Para nuestro equipo era un nuevo tipo de proyecto. Hasta entonces no habíamos trabajado con este formato específico, por lo que fue necesario adaptar el desarrollo a las particularidades de la venta de flores y combinar acceso, refrigeración y automatización dentro de un único sistema.
Qué ventajas buscaba resolver el proyecto
Las principales ventajas previstas para Floromat eran las siguientes:
- funcionamiento automático sin necesidad de que un vendedor permanezca junto al equipo durante todo el horario de servicio;
- posibilidad de ampliar las horas de venta, incluido el periodo nocturno, siempre que la ubicación permita el acceso al equipo;
- mantenimiento de unas condiciones de temperatura controladas dentro de los compartimentos gracias al sistema de refrigeración;
- formato compacto, pensado para ocupar menos espacio que un punto de venta tradicional;
- posibilidad de integrar software, aplicaciones y sistemas CRM según la configuración del proyecto.
Automatización sin perder la visibilidad del producto
En la venta de flores, la presentación visual es especialmente importante. Por eso, una de las decisiones principales del diseño fue utilizar puertas de cristal. El comprador no tenía que seleccionar un producto únicamente por un nombre o una imagen en pantalla, sino que podía verlo directamente antes de comprarlo.
Al mismo tiempo, la automatización permitía separar la venta de la presencia física de un empleado. El negocio podía reponer los compartimentos y preparar la oferta, mientras que la compra se realizaba de forma autónoma desde el propio equipo.
Este principio conecta Floromat con otras soluciones de vending automático, aunque en este caso la configuración se desarrolló específicamente para un producto que necesita visibilidad y condiciones de conservación adecuadas.
Un formato pensado para distintos puntos de venta
El tamaño compacto del equipo permitía plantear su instalación en ubicaciones donde un establecimiento convencional requeriría más espacio. La idea era crear un punto de venta autónomo que pudiera integrarse en distintos entornos sin perder la función principal: mostrar, conservar y vender flores desde un único sistema.
La posibilidad de integrar software adicional o conectarlo con un CRM añadía margen para adaptar la gestión a las necesidades de cada proyecto. De este modo, Floromat no se planteaba únicamente como una estructura con compartimentos refrigerados, sino como un equipo automatizado que podía formar parte del proceso comercial de la empresa.