En 2017 observábamos que algunos propietarios de supermercados empezaban a valorar las ventajas de sustituir las taquillas mecánicas tradicionales por sistemas automáticos. El cambio no consistía únicamente en eliminar las llaves. También permitía simplificar el uso para el cliente y reducir varias tareas asociadas a la gestión cotidiana de las taquillas.
Uno de estos proyectos fue el del supermercado Zerkalny, en Mariupol. Su propietario, Román, encargó un complejo de 48 compartimentos después de analizar las posibilidades que podía ofrecer una solución automática dentro del establecimiento. Este tipo de taquillas para supermercados y centros comerciales permite organizar el almacenamiento temporal de pertenencias sin depender del sistema tradicional de cerradura y llave.
Qué ventajas se buscaban con el sistema automático
En este proyecto se tuvieron en cuenta varias ventajas prácticas frente a las taquillas mecánicas:
- reducir la dependencia de cerraduras mecánicas;
- eliminar la necesidad de entregar y utilizar llaves, ya que el funcionamiento del complejo era automático;
- reducir situaciones conflictivas relacionadas con la pérdida de pertenencias;
- mejorar el nivel de servicio ofrecido a los visitantes;
- crear condiciones más cómodas para que el cliente pueda permanecer en la zona comercial sin llevar consigo determinados objetos;
- modernizar la imagen del establecimiento;
- utilizar las taquillas para otras tareas, incluida la entrega de pedidos realizados por Internet.
La principal diferencia estaba en la forma de gestionar el servicio. En una taquilla mecánica, cada compartimento depende de su propia llave y cerradura. En un sistema automático, el acceso se organiza mediante el propio complejo, lo que evita parte de los problemas derivados de la entrega, devolución o pérdida de llaves.
Para el supermercado, esto también significaba ofrecer un servicio más ordenado al visitante. El cliente podía guardar sus pertenencias antes de entrar en la sala de ventas y recuperarlas después sin recurrir al procedimiento habitual de las taquillas mecánicas.
Una instalación nueva también necesita una adaptación sencilla para el usuario
La administración del supermercado tomó otra decisión práctica: situar a un guardia de seguridad junto al complejo durante la fase inicial de uso. Su función era ayudar a los visitantes que se encontraban por primera vez con una consigna automática y todavía no conocían el procedimiento.
Este detalle era importante porque una tecnología nueva puede ser sencilla de utilizar y, aun así, generar dudas durante los primeros contactos. Una explicación breve permite que el usuario entienda el proceso y empiece a utilizar el sistema con normalidad.
La experiencia del supermercado Zerkalny también mostraba que una taquilla automática podía tener más de una función dentro de un establecimiento comercial. Además del almacenamiento de pertenencias, el mismo principio de acceso automatizado puede aplicarse a la entrega de compras. Para proyectos cuyo objetivo principal es recibir y recoger paquetes existen taquillas para paquetes diseñadas específicamente para este tipo de operación.
El resultado se puede ver en funcionamiento
El vídeo que aparece a continuación muestra cómo funcionaba la consigna automática instalada en el supermercado Zerkalny. Permite ver el equipo ya integrado en el establecimiento y comprender mejor cómo se organizaba el servicio para los visitantes.
